La primera dificultad que nos hemos encontrado a la hora de empezar con
nuestro tema ha sido la definición de “juegos y juguetes alternativos”. Muchas
de las publicaciones que hemos analizado nos hablan de juegos diferentes a los
hechos hasta la fecha en la educación, que consigan un carácter lúdico de una
forma distinta.
En el libro de Alonso, J. G. R1, se habla que los programas
educativos hasta la fecha tienen un
carácter deportivo, basándose en el rendimiento. Por ello, define los juegos
alternativos aquellos en los que es más importante su vivencia y la experiencia
más allá de los resultados. Así, se conseguiría una educación física más
innovadora.
En una línea similar, encontramos el libro de Vázquez, M. H.2
que nos habla de la necesidad del “deporte para todos” y no solo para los más
físicos o habilidosos. Argumenta la existencia de este tipo de juegos por la
falta de diversidad en los programas educativos, y por la mejora en la
preparación de los docentes que ayuda a no conformarse con lo que hay.
Nuestra reflexión sobre esas afirmaciones nos hace pensar que la necesidad
de los juegos alternativos no está del todo justificada, ya que a lo mejor no
es cuestión de crear algo novedoso, sino de renovar lo que ya había, cambiar el
carácter de otros tipos de juegos para conseguir algo más vivencial, o hacer
llegar los juegos ya existentes a toda clase de personas, intentando cambiar
ciertos aspectos.
Nosotros al leer esta bibliografía no obtenemos una definición clara de “juegos
alternativos”, ya que, como nos ha dicho hoy el profesor Víctor Pérez...¿alternativos
a qué? ¿A lo que había antes de ellos? ¿A lo tradicional?. Y si lo que hay
antes se va actualizando y cambiando, ¿el término alternativo también cambiará?
Otra de los aspectos que hemos comentado, es el hecho de que otros autores
utilizan la definición de “juegos en los que se utilice un material reciclado o
no habitual”. A partir de ahí nos surgen varias preguntas:
- Si jugamos a pillar en vez de con un balón, con una bola de papel reciclado… ¿el juego es distinto? ¿ya podemos entonces llamarle alternativo?
- Si jugamos con un material no habitual, ¿cualquier vale? Nosotros pensamos que este material habitual debe mejorar lo que había antes, ya que, por ejemplo, para qué vas a jugar a pillar usando unos zancos, si en esencia el juego va a ser el mismo.
En conclusión, nuestro primer contacto con el tema ha sido ambigüo, sacando
en claro que las definiciones de los juegos alternativos encontradas hace
referencia a lo diferente o no habitual hasta ahora en la sociedad y en los
programas educativos, pero sin llegar a justificar su “nombre” y su necesidad
de creación.
BIBLIOGRAFIA
- Alonso, J. G. R., & Alonso, G. J. R. (1991). Juegos y deportes alternativos en la programación de educación física escolar. Editorial Deportiva Agonos.
- Vázquez, M. H. (1997). Juegos y deportes alternativos. Ministerio de Educación y Cultura.
- Lecturas: Educación Física y Deportes, Revista Digital. (n.d.). Visto Septiembre 30, 2014,desde http://web.educastur.princast.es/cpr/nalon_caudal/materiales/materiales_efisica/RECURSOS/JUEGOS/juegos%20alternativos%201.htm
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